sábado, 21 de abril de 2012

TRANSFORMADOS POR SU VERDAD

 “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan8,31-32.

Como seres humanos siempre andamos en búsqueda de una verdad que nos ilumine y nos transforme. La Palabra de Dios es esa verdad (Juan 17:17) que tiene el poder para transformar nuestra vida en una vida abundante.

Además de reconocer que la Palabra de Dios es la verdad, necesitamos entonces dar otro paso muy importante que es conocer más de la Palabra de Dios y atesorarla. La Biblia es una verdad, pero la tenemos que apropiar para que tenga efecto. 

Jesús les dijo una vez a los creyentes: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan8,31-32. Lo que nos marca como discípulos de Jesucristo es que permanecemos en su Palabra, que creemos en ella, pero que también la atesoramos en nuestro corazón y en nuestros pensamientos y que vivimos de acuerdo a ella. 

Esta permanencia nos lleva a conocer la verdad y la verdad nos lleva hacia la libertad.¿De qué nos libera la Palabra de Dios? Nos libera de la ignorancia espiritual, de andar en oscuridad, nos libera para que no actuemos como el mundo actúa y nos lleva a actuar como Dios lo haría. Nos libera de pensamientos negativos que perjudican nuestra vida entera. Nos libera y por ende nos transforma nuestra manera de ver la vida, nos lleva a ser cada vez más como Cristo

Por:  Alexandra González


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